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11 de enero de 2010 • 12:43

SEP sólo emitirá 'recomendaciones' ante comida 'chatarra'

Había prometido el fin de la comida chatarra en las tiendas de las escuelas primarias del País

 

México.- La Secretaría de Educación Pública (SEP) había prometido el fin de la comida chatarra en las tiendas de las escuelas primarias del País. Sin embargo, no será así.

Los refrescos, las papitas y los cacahuates no serán prohibidos y sólo se emitirán "recomendaciones" y "sugerencias" para la alimentación de los estudiantes.

Según la propuesta de los "Lineamientos generales para el expendio de alimentos y bebidas en las tiendas o cooperativas escolares de los planteles de educación básica", en poder de Reforma, no se prohíbe la venta de ese tipo de comida de manera específica ni la venta de refrescos.

"En la escuela se buscará: Ofrecer alimentos diversos que incluyan dentro de los tres grupos alimentarios frutas y verduras de temporada, alimentos naturales y verduras principalmente, y disminuir o restringir la oferta de bebidas azucaradas tales como refrescos", señala la propuesta realizada entre la SEP y la Secretaría de Salud.

El 15 de diciembre del año pasado, el subsecretario de Educación Básica, Fernando González, aseguró que en este mes de enero se publicarían los lineamientos.

"Será un acuerdo secretarial que ponga fin a la comida chatarra en las escuelas", prometió el funcionario.

Sin embargo, la propuesta indica que, en cada escuela, un comité de tiendas o cooperativas escolares definirá los criterios a cumplir por los proveedores y estará encargado de supervisar la calidad de los productos que pueden venderse.

"Si se expenden bebidas embotelladas que sean de preferencia de frutas, sin gas y en la presentación más pequeña", señala.

La SEP asegura que mejorar el logro escolar de los alumnos depende, en gran medida, de que los alumnos tengan una buena alimentación.

Alejandro Calvillo, presidente de la organización El Poder del Consumidor, que ha pugnado porque no se venda comida chatarra ni refrescos en los planteles, advirtió de las afectaciones que estos productos tienen en la salud de los estudiantes.

"El problema (de la obesidad infantil) es el alto contenido de azúcar, grasas y sal que consumen los niños en las escuelas, la llamada comida chatarra, y un problema muy fuerte con el consumo de refrescos", señaló.

"Además, está la comida chatarra, que hay de dos tipos: la industrializada y la no industrializada, pues en la escuela tienes desde las papas, los dulces, los refrescos; pero también está la no industrializada, los tacos, tortas, banderillas.

"A la hora del recreo y como normalmente en las escuelas públicas los patios son muy reducidos y en gran parte de ellas está prohibido correr, lo que sucede es que se convierten en un mercado de alimentos", expresó.

Un problema gordo

Los efectos que provoca la comida chatarra se refleja en la última Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (2006):

En escuelas primarias

26.8 % de las niñas tiene sobrepeso u obesidad.

25.9 % de los niños tiene ese problema de salud.

Los estados 'líderes'

Baja California 41.7 %

Yucatán 38.1%

Tamaulipas 38%

También entre jóvenes...

32.5 % de las mujeres de 12 a 19 años.

31.2 % de los hombres de esa edad.

En contraste, en Chile...

7.8 % de la población de 10 a 18 años tiene sobrepeso u obesidad, según una encuesta de 2005.

Con información de Grupo Reforma.

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México.- La SEP había prometidoel fin de la comida "chatarra" en las tiendas y cooperativas de las escuelas primarias del País; sin embargo, no será así.

Los refrescos, las papitas y los cacahuates no serán prohibidas y sólo se emitirán "recomendaciones" y "sugerencias" para la alimentación de los estudiantes.

Según la propuesta de los "Lineamientos generales para el expendio de alimentos y bebidas en las tiendas o cooperativas escolares de los planteles de educación básica", en poder de REFORMA, la dependencia no prohíbe la venta de comida chatarra ni refrescos de manera específica.

"En la escuela se buscará: Ofrecer alimentos diversos que incluyan, dentro de los 3 grupos alimentarios, frutas y verduras de temporada, alimentos naturales y verduras principalmente y disminuir o restringir la oferta de bebidas azucaradas tales como refrescos", señala la propuesta elaborada de manera conjunta entre la SEP y la Secretaría de Salud.

El 15 de diciembre pasado, el subsecretario de Educación Básica, Fernando González, aseguró que en enero próximo se publicarán los lineamientos, y con ello, se erradicará la comida chatarra de las escuelas.

"Será un acuerdo secretarial que ponga fin a la comida chatarra en las escuelas", prometió González.

Pero la propuesta indica que en cada escuela un Comité de tiendas o cooperativas escolares, definirá los criterios a cumplir por los proveedores y estará encargado de supervisar la calidad de los productos que pueden venderse.

"Si se expenden bebidas embotelladas que sean de preferencia de frutas, sin gas y en la presentación más pequeña", señala el documento.

También propone que las escuelas deberán asegurar la inclusión de agua potable en las instalaciones.

Además, proveer de orientación a los alumnos y los padres de familia sobre las propiedades nutritivas de los alimentos y orientar a los padres de familia en la preparación de lonches saludables.

Se recomienda también a los padres no dar dinero a sus hijos para gastar en la escuela.

"Evitar dar dinero a sus hijas e hijos. Es preferible proporcionarles un refrigerio que puedan llevar consigo a la escuela y que sea adecuado a su edad y actividad".

Para los maestros, la recomendación es que realicen un trabajo de sensibilización con las madres y los padres de familia para que sus hijos desayunen antes de ir a la escuela.

Una vez publicados los lineamientos, estos serán obligatorios para las escuelas públicas y privadas del DF, y todas las escuelas privadas incorporadas a la SEP a nivel federal, en tanto que los estados deberán cambiar su reglamentación interna para adoptarlos.

DEPENDE DESEMPEÑO DE ALIMENTACIÓN

Para la SEP mejorar el logro escolar, depende, en gran medida, de que los alumnos tengan una buena alimentación.

En el diagnóstico de los lineamientos, la dependencia reconoce que el 1 de cada 4 alumnos de primaria tienen problemas de sobrepeso u obesidad, según cifra de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición dada a conocer en 2006.

"El problema (de la obesidad infantil) es el alto contenido de azúcar, grasas y sal que consumen los niños en las escuelas, la llamada comida chatarra y un problema muy fuerte con el consumo de refrescos", señaló Alejandro Calvillo, presidente de la organización El Poder del Consumidor, que ha pugnado porque no se venda ni comida chatarra, ni refrescos en los planteles por las afectaciones que estos productos tienen en la salud de los estudiantes.

Con información de Grupo Reforma.

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México.- Siendo México el País con mayor obesidad infantil en el mundo, la SEP no debe titubear en prohibir la comida chatarra de las escuelas, señaló Daniel Gershenson Shapiro, presidente de la organización Alconsumidor.

El especialista indicó que con la "buena intención" de reducir los "churrumais" y refrescos en los planteles educativos, los niños están condenados a ser obesos, a padecer diabetes y otras enfermedades cardiovasculares.

"Los niños están presionados por una industria publicitaria que se ceba sobre ellos, ante la mirada cómplice de las autoridades.

"Ellos están en una edad muy moldeable, que no saben que los refrescos les pueden ocasionar serios problemas a futuro y ¿qué va a pasar?, aunque los papás no les den dinero o les manden lonches nutritivos, como pretende la Secretaría, los niños van a seguir consumiendo estos productos porque van a seguir teniéndolos a la mano", apuntó.

Gershenson precisó que siendo la obesidad infantil un problema de salud pública, el Gobierno federal a través de la SEP y la Secretaría de Salud, deberían empezar por prohibir la publicidad en los puestos de comida y en las canchas deportivas de las escuelas, y erradicar los alimentos chatarra.

"Lo que estamos viendo es el voluntarismo más puro, es suponer que como estos empresarios son muy buena onda y todos los papás van a tener la oportunidad de informarle a sus hijos de qué es sano y qué no, se soluciona el problema; estos son supuestos totalmente subjetivos".

Consideró que será crucial que la Cámara de Diputados apruebe, en el próximo periodo de sesiones, la reforma constitucional que permite llevar a juicio una acción colectiva, y que a principios de diciembre fue avalada por el Senado.

"Con este instrumento, los padre de familia o los representantes de una organización civil puedes acudir ante un juez para pedir que inhiba una práctica que atenta contra la salud de los niños.

"Si el juez te da la razón y le da curso a tu causa, el juez estaría en posición de requerir a la SEP y a estas empresas (refresqueras y dulceras) suprimir la venta de sus productos en las escuelas", explicó.

Advierte nutrióloga riesgos

Georgina Cabrera, investigadora del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, indicó que una persona que consume en exceso papas fritas, dulces o refrescos durante su niñez tiene el doble de posibilidades de ser un adulto propenso a sufrir enfermedades cardiovasculares como la hipertensión o la diabetes.

"Este tipo de productos contienen una gran cantidad de energía en poca cantidad de alimento, como un dulce o unas papas fritas, que contienen mucha más cantidad de grasa y sodio y, por lo tanto, esto tiene un impacto directo en el organismo", indicó.

La ingesta de productos chatarra, explicó, afecta a la larga el sistema circulatorio y el sistema cardiovascular, por la cantidad de energía excedente que el cuerpo almacena en forma de grasa.

La nutrióloga precisó que el consumo de carbohidratos simples, como los refrescos, jugos, la mermelada o el pan dulce, afectan el rendimiento escolar al representar un alta y baja en el organismo y el estado de ánimo de la persona.

"Con estos alimentos se agota demasiado rápido la glucosa en la sangre y por lo tanto te sientes más cansado, decaído porque se agotó la glucosa en el torrente sanguíneo y en el momento en que se absorbe tan rápido, hay picos de euforia y de repente caes y te sientes cansado y fatigado", señaló.

Ante esto, lo que es recomendable, tanto para niños como para adultos, es una alimentación basada en frutas y verduras las cuales contribuyen a estar más alertas, activos, relajados, incluso de mejor humor.

La especialista mencionó que en el caso de la alimentación, no basta con hacerle "buenas recomendaciones" a los niños sobre qué comer, lo importante es educarlos en base a acciones.

"Lo que hay que hacer es que los niños vean lo que comemos, tanto en la casa como en la escuela, y que sean alimentos saludables, porque un niño va seguir comiendo dulces, papitas, refrescos, todo.

"Un niño en el momento que consume dulces y todo esto no se está dando cuenta del daño que le hace, un adulto lo sabe y lo sabe bien".

Con información de Grupo Reforma.

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